El apellido a veces estorba

CAUSA Y EFECTO

Por José Antonio de la Vega Moreno

En la vida hay grandes dilemas sin que tú seas el responsable directo y pese a todo te tienes que enfrentar a ellos sea cómo sea y a cómo de lugar.

En la vida pública, privada y política hay apellidos que quizá quisieras dejar de lado, no tenerlo y mucho menos querer que te liguen con ese apelativo.

La campaña que comienza mañana martes 4 de mayo puede tener un lastre para el candidato de la alianza Va por México, Eduardo Rivera Pérez, rumbo a la elección del seis de junio.

Los nombres o mejor dicho, los nombres y apellidos con los que tendrá que lidear o quiera de una vez por todas deshacerse para no cargar con ellos son los de sus amigos: Alejandro Solana Rivera, además de  Alejandro y Carlos Solana Ríos.

Estos tres personajes son francamente los innombrables para el Partido Acción Nacional y claro, para Eduardo Rivera Pérez.

Recaen en Alejandro Solana Rivera y los hermanos Alejandro y Carlos Rivera Ríos denuncias por presunto fraude a aseguradora, al mismo tiempo de intentar burlar la ley laboral tras el Impago y despido injustificado de su personal, falta de pago de prestaciones y personal sin medidas básicas de seguridad.

Casi nada.

Los Solana Rivera y Solana Ríos los califican como una lacra social y empresarialmente hablando

Vea usted por qué:

Sus empresas: “Movimientos y Montajes S.A. de C.V. “La Soledad” o Maquilas Metálicas Solana S.A. de C.V.  se fueron contra sus 20 trabajadores con despidos injustificados, despedidos sin liquidación, todo esto para darle la vuelta al fisco y lo lamentable, dejarlos en la calle tras la crisis sanitaria que vive el país, además, del alto desempleo que se observa, todo esto, sin importar que algunos de sus colaboradores ya contaban hasta con 30 años de antigüedad.

Estás empresas  de los Solana enfrentan diversos problemas, incluso, un posible embargo, por lo que los propietarios buscan a toda costa eliminar a los trabajadores de mayor antigüedad para evadir responsabilidades patronales.

Alejandro Solana Rivera, Alejandro Solana Ríos y Carlos Solana Ríos, dicen tener problemas económicos que sólo se reflejan en sus empleados, pues ellos gozan de cabal salud financiera y económica pues siguen disfrutando una vida de alto placer, lujos y viajes.

Otros negocios de esta familia innombrable para Eduardo Rivera Pérez, al mismo tiempo enfrentan problemas de adeudos con proveedores o empresas con las que tienen tratos comerciales, y se dicen influyentes o santones a quienes nadie puede tocarlos, precisamente por su cercanía con el candidato de Va por México.

Un dato: 

El panista -y presume él- amigo personal de Eduardo Rivera Pérez, Alejandro Solana Rivero fue beneficiado en épocas de Mario Marín con la construcción de domos para patios de escuelas a través del CAPCEE, incluso, siguió siendo beneficiado con Benito Cruz Bermúdez, en quién recae una denuncia en su contra por obras de escuelas inexistentes.

Si en verdad están muy cerca del abanderado del PAN-PRI-PRD tendrán que sacudírselos de inmediato antes de sus nombres y apellidos pesen en la campaña.

Del fraude a una aseguradora lo tocaremos en próxima entrega.

Que bonita familia la Solana Rivera y Solana Ríos.

Si los ven, ni saludarlos.

A %d blogueros les gusta esto: