LA PAZ EN PUEBLA

Columna de

Héctor Manuel Pérez Cuéllar

        México; ha pagado un gran precio, en la búsqueda de la Paz en todas las Regiones del País, nadie desconoce que los números son alarmantes, en la pasada administración Federal dejo unos números de terror, con más de 130 mil homicidios y más de 40 mil desaparecidos.

        La Paz; es una condición, la cual todo mexicano tiene derecho a tener sin menoscabo de su condición social, étnica, de filiación política o religiosa.

        Todas las personas; tenemos el derecho de ejercer nuestras vidas libres de violencia como una parte indivisible de los Derechos Humanos, plasmados en la Constitución de la República.

        Toda ausencia de reacción por parte de las Autoridades; en construir está Paz anhelada de los Mexicanos, es producto de Políticas Públicas, con la visión de atacar el deteriorado Tejido Social, mediante acciones diferentes a la guerra contra el crimen organizado; política que el Gobierno Federal ha manifestado en repetidas ocasiones, pero que en la práctica está quedando a deber.

        En la perspectiva; de su amplio espectro de lo que contiene hablar de la Paz, el Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, se enfrentó a un País plagado de corrupción y descomposición en materia de Seguridad. La visión centralista, de la Seguridad es una de ellas estaba construida del centro a la periferia.

        Las tan proclamadas; participaciones ciudadanas, es letra muerta, en cualquier parte de la República, las deficiencias de recursos humanos en las corporaciones Estatales y Municipales, son de verdad un dolor con el que todos tenemos que vivir, no hay un solo Gobierno Estatal, que quiera tomar acciones que mejoren el entorno de sus gobernados.

        Traducido; en una visión actual, el Presidente en sus mañaneras y en cualquier discurso efectuado, habla de pacificar a la Nación; sin embargo, cada día nos encontramos con más cadáveres que dicen lo opuesto, las cifras son alarmantes; y mira estimado lector, no soy fanático de las cifras, para un solo cadáver significa un gran dolor en algún hogar de nuestro México.

        Los niveles de confianza; del Ciudadano a sus Autoridades, es de verdad sujeto a un análisis Antropológico y Sociológico, que permita empezar a construir esté desastre en el que nos encontramos.

        Se puede seguir; con una infinidad de críticas, pero de ello creo estamos hartos, considero que en gran medida, nuestra función de ciudadanos, es motivar a nuestros Gobiernos en este caso el Estatal de Puebla, para que en el Plan de Desarrollo, contenga Políticas Públicas con una gran visión de Estado, para reconstruir el Tejido Social que nadie desconoce está casi muerto.

        El haber; adoptado una guerra contra el Narcotráfico, dictada desde Norteamérica, nada trajo benéfico a nuestro País, es por ello que este cambio de estrategia de fortalecer el crecimiento económico equitativo es una gran medida; sin embargo, los gobiernos locales tendrán que hacer su tarea, pues en la evidencia, esto en un pasado reciente no lo hicieron los Gobiernos Estatales,

        El Crimen Organizado; no solo depende, del Narcotráfico hoy en día como única fuente de ingresos, las organizaciones criminales, diversificaron su fuente de corrupción y lastiman desde el ciudadano de a pie, como a los grandes empresarios.

        La colusión; con los cuerpos de Seguridad, nadie la desconoce pero nadie actúa en consecuencia, y mira me refiero a las Autoridades Estatales y Municipales, en infinidad de casos a lo ancho y largo del País, hemos escuchado de la participación de corporaciones en la desaparición forzada de personas, o de plano ejecuciones extrajudiciales.

        Es inaceptable; que lo visto por todos en Culiacán, sea el comportamiento de nuestras Fuerzas Armadas, pero tampoco generar de inmediato el llamado a las armas y al combate fratricida de un pasado reciente.

        El Estado Mexicano; está obligado a honrar la justicia de miles de mexicanos, por homicidios o desapariciones, pero a la vez empezar a tomar medidas, en función del actuar en cada Estado de la República, a lo que a nosotros nos corresponde, las autoridades de Seguridad están en un letargo de su actuación y me atrevo a decir ineficiencia, púes los cadáveres y demás delitos van a la alza o al menos así es la percepción.

        Hay infinidad de mecanismos; que pueden contribuir a mejorar, la Paz en nuestro Estado, la Supervisión Civil de las Fuerzas de Seguridad y empezar a restaurar las deterioradas corporaciones de Seguridad, a fin de cuentas, los ciudadanos somos los que los llevamos al Gobierno y deben de actuar en consecuencia; y no, como dictaduras.

        Los planes académicos; deberán contener planes de estudios unificados, tanto en lo Estatal como en lo Municipal, con la visión que tampoco sea un plan dictado desde el centro, sin considerar los usos y costumbres locales.

        La consulta Ciudadana; como mecanismo de registro, puede ser una herramienta del diagnóstico que requiere Puebla, elaborar estás reuniones son factibles con la voluntad política de acción, pues en ello se recoge el sentir lo mismo de una zona Rural que de una Urbana y es atendida en consecuencia.

        Cambiar el discurso de Seguridad; en el contexto de un combate contra la Inseguridad, hacia la Construcción de la Paz, es un cambio efectivo para que el ciudadano deje de tener la percepción que solo combatir es la única forma de encontrar la Paz.

        La construcción de la Paz; requiere menos estudios, de la violencia y más propuestas creativas y holísticas que atiendan las causas de la violencia, transformen los  conflictos y ayuden a construir relaciones positivas entre los ciudadanos.

        La débil capacidad del Estado; para la creación del bienestar para todos, ha propiciado la exclusión de amplios sectores de Puebla, y les deja como única oportunidad de integración la economía informal o la economía criminal.

        En suma; la concepción más amplia del Estado, valora la importancia de incluir en el análisis, las causas sistemáticas y subyacentes de la violencia y con ello pensar en una verdadera construcción de la Paz.     

        “La Paz no puede mantenerse por la Fuerza. Solamente puede alcanzarse por medio del entendimiento”.

Tus comentarios: hepercu@hotmail.com

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